Eran las tres de la mañana y Estrella seguía leyendo "El agua". Su mamá le había dicho que se durmiera, pero la pequeña niña no podía dormir hasta que leyera que había pasado con los duendes que cuidaban el agua.
A Estrella le encantaba la lectura, aunque apenas tenía cuatro años, su pasatiempo preferido era leer y su mamá le compraba los mejores títulos infantiles que se encontraba en la librería.
-Te dije que ya durmieras mi amor-
-Ya voy mami, es que fíjate que el duende mayor juntó toda el agua y la repartió por toda la aldea-.
Así fue como la pequeña Estrella empezó a amar la lectura y nadie sabía que dedicaría el resto de su vida a leer.

tu muy bien, sin faltas de ortografìa :-)
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